¿Cómo saber si tu hijo debe mejorar sus habilidades sociales?

En primer lugar debemos saber qué son las habilidades sociales. Con esto claro, debemos conocer las dificultades derivadas de la carencia de estas habilidades y las señales que pueden indicar que nuestro hijo o hija necesita reforzarlas.

Solo así podremos ayudar a nuestros hijos a trabajar las habilidades sociales y mejorar en sus relaciones interpersonales.

En el post de hoy vamos a hablar de:

  • Qué son las habilidades sociales.
  • Señales que pueden indicar que tu hijo necesita reforzarlas.
  • Consecuencias de no trabajar las habilidades sociales en la infancia.
  • Qué podemos hacer los padres y madres para ayudar a nuestros hijos.

¿Qué son las habilidades sociales?

Las habilidades sociales son el conjunto de capacidades y destrezas interpersonales que nos permiten relacionarnos de forma adecuada con nuestro entorno, siendo capaces de expresar nuestros sentimientos, opiniones, deseos o necesidades en diferentes contextos o situaciones, además de saber interpretar las emociones de otros.

Este conjunto de habilidades las aprendemos de forma natural desde la infancia, por lo que la falta de habilidades sociales se puede interpretar como un mal aprendizaje o carencia en la infancia, que impide que nos relacionemos con normalidad con los demás y con el entorno que nos rodea.

Caso aparte es cuando la falta de habilidades sociales viene dada por la existencia de un trastorno subyacente (Trastorno del Espectro Autista, Síndrome de Asperger, etc.), que requiere formas especiales de trabajo.

La falta o carencia de habilidades sociales no es un trastorno en sí mismo, por lo que detectar que existe dicha carencia, no es tarea fácil. Lo mejor es estar atentos a ciertos signos o señales que pueden indicar la falta de habilidades sociales en un niño o niña.

Señales que pueden indicar falta de habilidades sociales.

Las señales que pueden hacernos ver que un niño o niña necesita mejorar sus habilidades sociales son:

  • Dificultades para decir no o expresar las cosas que no le gustan o le molestan.
  • Dificultades para iniciar, mantener o cerrar conversaciones.
  • Dificultades para enfrentarse a las críticas.
  • Dificultades para relacionarse con otros.
  • Dificultades para hacer valer sus derechos personales.
  • Dificultades para hacer peticiones.
  • Dificultades para hablar en público.
  • Dificultades para manejar de forma adecuada situaciones conflictivas.
  • Dificultades para manejar la frustración.

Estas dificultades se pueden mostrar a través de: timidez excesiva, baja autoestima, miedo a determinadas situaciones sociales, falta de empatía, inseguridad, dificultad para trabajar en equipo, problemas de autocontrol, querer siempre que las cosas se hagan como él o ella dice, no tener uno o dos amigos cercanos, provocar y molestar a otros niños, etc.

Otro aspecto que es interesante valorar, es si el niño o niña cuenta ya con las habilidades sociales que en términos generales, debiera tener según su etapa de desarrollo:

  • De 2 a 3 años. Son capaces de iniciar el contacto social, tanto verbal como físicamente, así como mirar a la persona que habla. Son capaces de llamar la atención de los demás.
  • De 3 a 4 años. Empiezan los turnos en los juegos, así como el juego simbólico.
  • De 4 a 5 años. Comienza el juego cooperativo, empiezan a hablar de otros y continúan desarrollando el juego simbólico. Comienzan a expresar lo que no les gusta de forma más clara.
  • De 5 a 6 años. Comienzan a entender cómo se sienten los demás y a comprender los juegos que implican competición, así como a seguir normas sencillas en el juego. Expresan lo que no les gusta.
  • De 6 a 7 años. Entra en juego la empatía. Comparten, esperan su turno y escuchan distintos puntos de vista.

Consecuencias de no trabajar habilidades sociales en la infancia.

No trabajar las habilidades sociales en los niños puede desembocar en una serie de consecuencias que le impedirán llevar una vida normal en sociedad, incluso cuando llegue a vida adulta.

Algunas de estas dificultades pueden ser:

  • Problemas escolares en primera instancia y problemas laborales en un futuro.
  • Dificultad para comprender a los demás y ser empáticos.
  • Dificultad para expresar sentimientos y opiniones. Esto puede desembocar en falta de comunicación con las personas del entorno, frustración e incluso depresión.
  • Dificultades para relacionarse. Lo que genera problemas a la hora de establecer vínculos con los demás.
  • Trastornos psicológicos derivados de la falta de habilidades sociales.

¿Qué podemos hacer como padres?

Si crees que tu hijo tiene carencia de habilidades sociales, ¡ayúdale a mejorar!

Aquí os ponemos algunos ejemplos de habilidades como la empatía, el inicio de interacciones o el respeto de turnos.

Todas estas habilidades se pueden trabajar a través del juego:

  • La empatía se puede trabajar, por ejemplo, a través de la lectura de cuentos, preguntándole cómo cree que se siente cada uno de los personajes. Esta actividad se puede hacer también con situaciones reales del día a día, viendo una película, etc.
  • Puedes practicar distintas formas de iniciar interacciones, aprendiendo a iniciar una conversación, llamar la atención de alguien, unirse a una conversación o a un juego iniciado. Se puede practicar en cualquier momento del día.
  • El respeto de turnos lo puedes fomentar ¡jugando, jugando y jugando!

Por último, te invitamos a conocer los cursos que desde UpSoftSkills, hemos desarrollado para fomentar las distintas habilidades blandas en los niños.

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