¿Es bueno asignar tareas del hogar a los niños?
Al respecto encontraremos sin duda opiniones divididas. Mientras hay quienes sostienen que la infancia debe estar exenta de las “tareas de adultos”, la mayoría apunta a que es necesario y beneficioso que las hagan desde pequeños.
En este post te contaremos:
- ¿Qué tipo de tareas pueden realizar los niños?
- ¿Qué beneficios tiene que las hagan?
- ¿Cómo podemos asignar tareas de forma efectiva?
¿Qué tipo de tareas pueden realizar los niños?
En nuestra opinión es fundamental que involucremos a los niños desde pequeños en la realización de distintas tareas dentro del entorno familiar.
Las tareas que pueden realizar dependerán tanto de su edad biológica como de su madurez o edad psicológica.
Aunque parezca algo pronto, ya a partir de los 2 años es posible introducir la realización o al menos la participación en distintas tareas del ámbito familiar. Lo suyo es comenzar con tareas sencillas, como puede ser la recogida de juguetes.
Conforme se van haciendo mayores, podemos ir avanzando hacia actividades como llevar el pijama al aseo a la hora del baño, llevar su ropa sucia al cesto, poner su vaso, cubiertos y plato para comer, e incluso tirar los desperdicios a la basura.

Al inicio y si son muy pequeños, podemos simplemente pedir que nos acompañen a hacer la tarea mientras la hacemos nosotros. Poco a poco iremos dejando que las hagan ellos con nuestra supervisión y mostrándonos como facilitadores para que la tarea se lleve a cabo con éxito.
En la medida que van creciendo, debemos ir introduciendo actividades nuevas y de mayor responsabilidad para el niño, como elegir su propia ropa, asearse, supervisar a un hermano pequeño, cuidar de que la mascota esté alimentada, hacer la cama y recoger los platos, por nombrar algunas.
Un adolescente debe ya ser autónomo en cuanto a su aseo personal y el de su habitación. Probablemente esto es de lo que menos les gusta. Parece que se movieran con más comodidad en un ambiente de desorden, pero pese a esto, debemos intentar que no deleguen en terceros todo lo relacionado al orden de su habitación.
¿Qué beneficios tiene que los niños hagan tareas del hogar?
Los beneficios de la participación de los niños en tareas del hogar desde pequeños son muchos. Entre ellos destacamos:
- Fomento de su Autoestima y Autoconcepto. Cuando el adulto les hace partícipes de actividades de mayor responsabilidad, los niños normalmente se siente valorados, se sienten importantes y tienden a querer hacerlo bien para poder abordar tareas que impliquen cada vez mayor responsabilidad.
- Motivación y Concentración. Cuando segmentamos las actividades haciendo actividades más pequeñas, contribuimos a la atención y concentración del niño.
- Desarrollo Motor. Sobre todo en niños en edad preescolar. Las tareas le ayudarán al desarrollo de la motricidad fina, el equilibrio, la coordinación mano-ojo, la utilización de las dos manos de forma conjunta, lo que mejorará su destreza en el uso de la pinza digital, fundamental para los años venideros y para un buen desarrollo académico.
- Desarrollo del Lenguaje. Cuando comenzamos a realizar actividades, sin darnos cuenta ofrecemos multitud de palabras hasta ahora desconocidas, que el niño añadirá a su vocabulario.
- Implantación de rutinas individuales y colectivas. Cuando sean más mayores, disponer de un horario de tareas sirve tanto para la implantación de rutinas como para la organización y manejo de los tiempos. También fomentaremos la colaboración y el trabajo en equipo.
- Hábitos de cuidado y autonomía. Los hábitos de cuidado de uno mismo contribuyen a la autonomía. Los hábitos de cuidado de los demás, fomentan la empatía.
¿Cómo podemos asignar tareas de forma efectiva?
Lo primero es adaptar las actividades al nivel de cada niño para que las tareas tengan un resultado exitoso.
Si los niños son ya mayores y no hemos comenzado, vayamos de a poco. Empecemos con actividades sencillas, aunque sepamos que ellos tienen capacidad para hacer más. Recuerda que nuestro objetivo no es agobiarles, sino ayudarles a crear el hábito.
Deberemos hacer atractivas las actividades para los más pequeños, ya que la atención no se puede captar si no existe motivación por la tarea. Una excelente forma de motivar es hacerlo a través del juego y, por supuesto, sirviendo a los niños de ejemplo e involucrándonos en las actividades que realicen.
La realización de actividades que impliquen limpieza, cocinar y el cuidado de otros, deben ser asignadas a todos los niños y no realizar distinciones por género, de esta manera fomentaremos la igualdad en el hogar y criaremos hijos igualitarios y solidarios.
Es muy importante tener paciencia. Los cambios no se producen de un día para otro.
Como veis, las tareas rutinarias del hogar nos ofrecen una excelente oportunidad para entrenar las ‘habilidades blandas’ de nuestros niños, claves en su desarrollo integral.