Empatía, la habilidad de ponerse en los zapatos del otro
Si bien el término Empatía lo ha divulgado la psicología contemporánea y probablemente nuestros abuelos no hablaran de ella, no es nada nuevo.
El concepto ha existido siempre, y es parte esencial de la naturaleza del ser humano. Se vincula con nuestras nociones más tradicionales de compasión y generosidad y, entre otras cosas, es lo que nos mueve a ayudar a otros.

Por definición, Empatía es la capacidad que tienen las personas de sentir en su propio cuerpo las sensaciones que otro está sintiendo. Por eso, lo de ponerse en los zapatos del otro, caminar con ellos y ver el mundo desde esa perspectiva, ¡nos parece la metáfora perfecta para explicarlo!
Opuestos a la empatía son el egoísmo y la antipatía. Para poder comprender lo que el otro está pensando o lo que el otro está sintiendo, necesitamos dejar de lado nuestra forma de pensar y nuestros propios sentimientos por un momento.
De ahí que ser empático no siempre es sencillo. Para lograrlo es necesario ir más allá de uno mismo e intentar hacer interpretaciones basadas en la mirada del otro y no en la propia.
¿Por qué es la empatía una herramienta valiosa?
- Mejora nuestras relaciones sociales al motivarnos a entender de verdad al otro.
- Genera apertura de mente. Nos hace mirar situaciones desde otros puntos de vista.
- Mejora los resultados de trabajar en equipo.
- Desarrolla la aceptación de quienes son diferentes, favoreciendo una convivencia más armónica.
- Contribuye al desarrollo de la inteligencia emocional, ya que mejora el conocimiento e identificación de las emociones.
- Fortalece los lazos amistad, el sentimiento de sentirse querido y por tanto, la autoestima.
- Favorece el desarrollo emocional, al hacernos poner la atención fuera de nosotros mismos.
Las personas traemos “de serie” el chip de la empatía, pero en un mundo en que nos centramos cada vez más en el bienestar personal y de nuestro entorno cercano, vemos fundamental el potenciar el desarrollo de esta habilidad, idealmente comenzando en edades tempranas. ¡Ya sabemos que todo lo que trabajemos de pequeños lo tendremos incorporado de mayores!
Además, las niñas y niños son pura emoción y por tanto, son un terreno fértil donde sembrar las semillas de la empatía.

¿Cómo potenciar la empatía en los niños y niñas?
Aquí unos sencillos consejos aplicables al día a día.
Cuando miréis con vuestros hijos e hijas una peli, cuando os cuenten algo que haya ocurrido en el cole o con los amigos, aprovechad de hacer preguntas como las siguientes:
- ¿Qué ocurrió a (el personaje)?
- ¿Cómo crees que se sintió?
- ¿Por qué crees que se sintió así?
- ¿Te hubieras tú sentido igual si te hubiera pasado a ti?
- ¿Te has sentido así alguna vez?
- ¿Qué tendría que pasar para que la historia tenga un final feliz?
¿Qué debemos evitar como adultos?
Con nuestros niños y niñas, debemos evitar acciones y comentarios que impiden el acercamiento. Los más típicos son los siguientes:
- Quitar importancia a lo que le preocupa o calificarlo de tonterías.
- Escuchar con prejuicios e interpretar lo que le ocurre desde nuestras creencias.
- Juzgar su comportamiento, sin más.
- No dejarle hablar ni darle tiempo a explicarse.
- Compararle con otros.
- Ponernos como ejemplo por haber pasado por experiencias parecidas.
Finalmente, para quienes tengan interés en que sus hijos avancen en el desarrollo de la empatía, en UpSoftSkills hemos desarrollado un curso especialmente diseñado para niños y niñas. Con cortas y divertidas sesiones de 10-15 minutos al día, que se hacen de forma online y totalmente autónoma, los niños y niñas darán un gran salto en el desarrollo de esta valiosa habilidad.

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