Habilidades, o se practican o se pierden.
Al final del día, alguien con mucho talento natural para un deporte o para algún instrumento, si no le dedica tiempo a entrenar y practicar, tendrá probablemente un peor resultado que alguien con menos “dedos para el piano”, pero que tenga mucha disciplina y dedicación.
Lo mismo sucede con nuestras Habilidades Blandas.

Por ejemplo, pensemos en la Empatía. Podemos leer todo lo relacionado con ella, entender cómo se genera y en qué situaciones se despierta, pero mientras no lo apliquemos en el día a día, será sólo un conocimiento teórico, inerte, y por demás inservible.
Para desarrollar la empatía debemos practicar con cierta frecuencia el ejercicio de mirar desde la perspectiva del otro, sin juicios, sin sanciones, para llegar a ser capaces de entenderlo, con toda la generosidad que esto implica. Cuanto más seguido lo hagamos, incluso con las situaciones más irrelevantes, más natural nos resultará.
Sólo desde la vivencia de la Empatía, llegaremos a incorporarla a nuestro actuar.
Podemos por su parte descifrar la lógica del Pensamiento Creativo. Llegar a conocer qué áreas del cerebro se estimulan en todo proceso de creación y aprender de distintos expertos cuáles son las condiciones que lo favorecen, pero todo esto no basta.
Hay que dar el paso, atreverse a pensar distinto, a ser divergente, a arriesgar en lo que no se ha intentado, a permitirse repetir lo que falló antes pero darle un giro para que ahora sí resulte. Hay que soltar la rienda racional que tanta seguridad nos genera, y dejar fluir la veta creativa que todos tenemos.
Y no sirve hacerlo una vez, o dos, hay que hacerlo muchas veces. Sólo así podremos liberar nuestra creatividad.

Podemos comprarnos agendas de todo tipo, calendarios, y hasta un programa informático para Administrar nuestro Tiempo. Pero ni eso, ni el reloj más completo del mercado con todo tipo de alertas y alarmas, nos ayudará a gestionar eficientemente nuestro tiempo, si no hemos practicado antes el uso de la herramienta que hayamos decidido utilizar.
Administrar el Tiempo es una disciplina que también requiere práctica permanente. Por una parte, requiere la capacidad analítica y racional de poder planificar, estimar tiempos y definir plazos. Pero luego viene la dinámica de implicar estos planes, lo que además requiere de la voluntad de ejecutarlos.
Y no hablamos solo de las obligaciones laborales, que la mayoría acaba cumpliendo, sino de los compromisos para con nuestra familia, para con los amigos, y por supuesto con nosotros mismos. Respetar esos espacios es algo que debemos practicar día a día, hora a hora.
Podemos aceptar que todos cometemos errores. Podemos haber superado la culpa de equivocarnos, la vergüenza del fracaso, o la rabia de fallar. Podemos incluso tener la humildad de comprender que un error reiterativo es una decisión (aunque sea involuntaria).
Pero mientras no estemos entrenados para salir engrandecidos del error, nada apunta a que aprenderemos de nuestros errores la próxima vez.
Requiere práctica el saber salir del pantano de lamentarse por haber actuado como se actuó, o de cuestionarse reiteradamente los escenarios posibles. Requiere práctica el identificar el aprendizaje detrás del error y levantarse con el inmenso valor de la experiencia.

Podemos haber superado el estrés que genera Tomar Decisiones. Podemos tener lucidez para analizar los efectos de cada elección que hagamos. Podemos incluso disfrutar de tener más de una alternativa. Quizás, podemos hasta haber superado la fragmentación de tener que dejar algo de lado, asociado a toda decisión que se toma.
Pero de nuevo, requiere práctica que el proceso de Toma de Decisiones fluya como sangre por las venas. Requiere práctica que la Toma de Decisiones venga de la mano de la tranquilidad, y que se puede convivir armónicamente con la incertidumbre de lo que hubiera ocurrido de haber elegido distinto.

El análisis es el mismo para todas las habilidades que podamos pensar.
Seguramente, de manera teórica y conceptual conozcas bien las Soft Skills claves para tu éxito, aunque probablemente falles con algunas a la hora de tener que aplicarlas. ¡Seguro es por falta de práctica!
En UpSoftSkills queremos que no ocurra lo mismo a los adultos de mañana. Pretendemos entregar a los niños de hoy no sólo los conceptos, sino también las herramientas prácticas que les van a permitir desarrollar desde pequeños las Habilidades Blandas que los definirán como personas, y los distinguirán como profesionales.
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